COBIJO NATURAL

La Naturaleza como útero y refugio del hombre.
Mi estimado compañero Valero Vela, artista de reconocido prestigio y que él niega, al contemplar mi obra Cobijo Natural, me envía la historia de Juan Drago, el árbol-hombre, y que dejo a continuación, no sólo por la vanidad personal de que se fije en mi obra, sino también por los valores de fraternidad, amistad y lealtad implícitos en la historia sobre la mágica simbiosis.
"Un amigo mío, condenado a muerte por cáncer, pidió que en su momento sus cenizas fuesen enterradas, y sobre ellas se plantase un arbolito, prometiendo que sirviendo de alimento al árbol, al crecer éste, él crecería formando parte de él. Cumplida su solicitud, y ya pasados los años, al contemplar el árbol crecido (un bellisimo drago canario) veo en él a mi amigo, que observa paciente y sereno nuestro devenir diario.
Esta obra es la representacion exacta de mi amigo/árbol.Gracias
Valero.