Con el Alma y en Silencio, exposición


... “Preguntas y Alianzas” que no sólo cuelgan; “Preguntas y Alianzas” que Adela Casado, comprometida con “el compromiso”, deja al mundo, a la vida… Preguntas que buscan y esperan respuestas; Alianzas que sellan deseos de paz y reencuentros… paz con la vida, reencuentros con la naturaleza, con esa, que paciente y dolida, espera Respuestas...
http://galerias.artelista.com/los-4muros-de-jpellicer/artistas
I Exposición Multidisciplinar Colectiva “Con el Alma y en silencio”, Ctra Media Sala, 69, 30310, Cartagena, Murcia, del 24/10 al 19/12/09.


Dicha Exposición nace por el convencimiento de un grupo de Artistas Nacionales e Internacionales que, unidos y comprometidos por el Arte, quieren contribuir a llevar un mensaje de Paz y Solidaridad a la sociedad. Con el espíritu de libertad, pretende llegar al mayor número posible de ciudadanos, puesto que nace con el Alma viajera, no en vano otro de los objetivos de la citada muestra es llegar a convertirla en Itinerante. Los 4muros de jpellicer no nacen para ESTAR, nacen para SER.






BESO DE FUEGO

El buen tiempo acompaña mi paseo por la vereda... deteniéndome a intervalos para contemplar el entorno... respirar su atmósfera reseca y cálida... El estío se nota en la naturaleza por los ocres amarillentos que la bañan... el cian impoluto del cielo... el aroma resinoso de pinos y encinas...
Momentos de serenidad y paz... propiciados por el paisaje y cierta desidia... que invita a una pausa en la dinámica cotidiana... a fundirme con los seres cuyas partículas aromáticas... componentes de su ser... penetran placenteramente en mi interior... Es reconfortante su generosidad y el bienestar que propician... Sentirme una con la naturaleza es inevitable... ¿y la obsesión del hombre por creerse único?... ¡bah!... iluso.
Respirar ...
Detengo mi lento caminar antes de cruzar la carretera local que conduce al pueblo... observo que hasta el vehículo que se aproxima reduce su marcha... el conductor acerca sus labios al corto cigarro... besándolo intensamente... como el último beso de amor... antes de arrojarlo por la ventanilla... sin apagar... no quiere que su vehículo huela a tabaco... Déspotamente deja caer la colilla encendida que... como beso de fuego... arrasará la vida...

¿Mi paseo?... acelero el ritmo... en esta ocasión llego a tiempo... apago el cigarro... y continúo en mis reflexiones.

La obra que me reconcilió con los museos

Fue paseando, hace casi 20 años, por las islas de la Venecia del Norte, Estocolmo, donde me vi frente al Centro de Arte Contemporáneo o Moderno, ahora no recuerdo con exactitud. Aunque mi intención era callejear entre el arte urbano, me sentí atraída al ver en la entrada una escultura colorista y sencilla, que me impulsó a entrar. Ya en el interior, tuerzo a la derecha para ver un muro por el otro lado y al girar me quedé perpleja ante una obra de unos cuatro metros de ancha y casi tres de alto. A metro y medio de distancia la obra me absorbía, sin articular palabra, tal fue la impresión: LA DANZA de Henry Matisse.

Era tal la energía del color que a través de las formas y el tamaño generaba un dinamismo que atrapaba al observador, adentrándolo a un ritmo vital, ancestral. Un fuerza hipnótica que me abdujo la consciencia, embriagándome de sensaciones primitivas y universales, un estado alterado de conciencia a través de la disposición de los colores. Nada estaba al azar, ni las formas ni los colores. Una obra estudiada profundamente para conseguir esa danza, que une a los pueblos (están en la cúspide de la montaña, por encima de localismos) como una espiral social transformadora. Cada figura, una personalidad, un estado... ¡qué sé yo! 
También me dí cuenta de la importancia del tamaño en algunas piezas, sobre todo en aquellas coloristas.

¿Qué me atrajo de tal manera? como muchos de nosotros, había visitado muchos museos, pues cuando viajaba devoraba todos los que me encontraba, con pocas alegrías, pues la mayoría de las obras originales que buscaba, me desilusionaron, tal debía ser mi idealización de los maestros, que al contemplarlas en directo, saturándome de decepciones que además me restaban tiempo para conocer los pueblos a los que viajaba. Durante casi dos años no visité centro artístico alguno. Decidí no visitarlos durante una buena temporada, por eso en aquel viaje mi pensamiento era vivir el ambiente de la ciudad y el arte de sus calles,integrado elegantemente. Sin embargo esta abstinencia museística acabaría aquel día.
¿Qué ocurrió?... La Danza de Matisse ¿Qué fuerza me atrajo de tal manera? una conjunción de color,  forma y ¡formato! de tal manera que producía un campo energético donde el observador queda sin racionio ni emociones. Embrujo, hechizo, hipnosis... ¡vaya usted a saber! Allí me quedé, a poca distancia, impactada, sin tener conciencia del tiempo siquiera. Recuerdo cómo entré y con quien, sin embargo, ni idea de cómo salí, ignoro incluso qué versión de La Danza ví. 

  
Gracias a La Danza, me reconcilié con la exhibición del arte, preferentemente del siglo XX y del actual, convirtiéndome en asidua de los centros de arte contemporáneo.


pd: Me dí cuenta de la importancia del tamaño en algunas piezas, sobre todo en aquellas coloristas. Para que se manifieste su poder debe tener una superficie adecuada, pues esa obra la había visto en infinidad de sitios en láminas, y nunca me llamó la atención, de ahí mi perplejidad. A partir de entonces he observado que mi personalidad se siente atraída por las obras de gran formato donde el color alcanza al observador, dejándome indiferente ante numerosas obras geniales clásicas, que pueden suscitarme curiosidad y admiración por la técnica de la época, pensamientos incluso emociones, pero no con la profundidad que lo hizo la obra de Matisse y alguna otra joya posterior.

Luna de Diciembre


Ciento Veinte Latidos
(poema de Maurico Feller)
Ciento veinte latidos más de impaciencia
por tu mirada tan libre de muerte casual
por los dioses de la ternura y su único mandamiento
por nuestros cuerpos con ingreso prohibido a la eternidad
Ciento veinte latidos más de impaciencia
cuando cada beso es pretexto para otro beso
cuando el tiempo no termina al acabarse
cuando todas las cuentas se hacen regresivas

SOM LA CLASSE ADELA CASADO

PROYECTO: ADELA CASADO

Con este asunto, recibo el 28 de septiembre un email, cuyo mensaje supone el mayor logro profesional que como artista -viva- pudiera soñar. Su remitente, Laura, profesora de educación infantil de la escuela pública Miquel Martí i Pol, de Viladecans, Barcelona, me informa que su clase de P-5, ha pasado a denominarse Adela Casado. Mi asombro y perplejidad hizo que releyera varias veces su email.Resulta que la clase de 5-P debía llevar el nombre de un pintor o pintora, y después de enseñarles cuadros de diferentes artistas, los niños y niñas hicieron su elección y eligieron el cuadro Un Beso Laberíntico

Durante el presente curso escolar, realizarán un proyecto sobre mis obras, estilo, vida ..., convirtiéndose los peques en adela casado por un año. La clase Adela Casado está entre la de Kandinsky y la de Monet, siendo los tres grupos de 5-P del centro educativo; además de alegrarme por estar viva y ser mujer, sólo he estado tan bien acompañadam artísticamente, cuando tengo sus libros a mi lado, dado que junto a Matisse, son mis pintores preferidos. ¡Estoy encantada!
¡Cómo no emocionarme! ... ser elegida por unas mentes frescas y espontáneas, aún sin condicionar, como son los infantes de 5 años, es una satisfacción difícil de explicar.
Este hecho ha supuesto un giro en este blog, que estará, a partir de ahora, más enfocado a la relación con mi clase, aportando frutos de nuestra colaboración; para ello habilitaré un espacio específico.
Quiero agradecer públicamente a los niños y niñas, su seño, centro escolar y familiares, a todos, su consideración hacia mi obra y mi persona, plenamente a su disposición.

SOM LA CLASSE D'ADELA CASADO, http://classeadelacasado.blogspot.com

La Experiencia del Arte como Agente de Cambio

La búsqueda de la belleza, en tanto equilibrio y armonía, es intrínseca a la naturaleza humana; todos somos sensibles a la magia de un paisaje, de un gesto ... un poema ... una metáfora ... una imagen ... un trazo ... un color ... un sonido ...Y el Arte conecta con las zonas sensibles y creativas del ser humano a la vez que es su visión de la realidad sensible.
Este viaje interior posibilita el autoconocimiento y, en la interacción social, el conocimiento del otro, en su integridad, enriqueciendo la calidad de las relaciones. La experiencia del Arte aporta un sentido a la vida cotidiana, paliando vacíos y aumentando nuestra satisfacción, de modo que, socialmente repercutirá en una menor tensión y conflictividad social. Todo cambio en el individuo se refleja en la sociedad.
De este modo, el Arte, a través de su lenguaje profundo y universal, se convierte en una de las herramientas más poderosas para concienciar y promover el cambio, tanto a nivel personal como social, dado que, como expresión cultural de un pueblo, está profundamente enraizado en sus gentes.

COBIJO NATURAL

La Naturaleza como útero y refugio del hombre.
Mi estimado compañero Valero Vela, artista de reconocido prestigio y que él niega, al contemplar mi obra Cobijo Natural, me envía la historia de Juan Drago, el árbol-hombre, y que dejo a continuación, no sólo por la vanidad personal de que se fije en mi obra, sino también por los valores de fraternidad, amistad y lealtad implícitos en la historia sobre la mágica simbiosis.
"Un amigo mío, condenado a muerte por cáncer, pidió que en su momento sus cenizas fuesen enterradas, y sobre ellas se plantase un arbolito, prometiendo que sirviendo de alimento al árbol, al crecer éste, él crecería formando parte de él. Cumplida su solicitud, y ya pasados los años, al contemplar el árbol crecido (un bellisimo drago canario) veo en él a mi amigo, que observa paciente y sereno nuestro devenir diario.
Esta obra es la representacion exacta de mi amigo/árbol.Gracias
Valero.