La Experiencia del Arte como Agente de Cambio

La búsqueda de la belleza, en tanto equilibrio y armonía, es intrínseca a la naturaleza humana; todos somos sensibles a la magia de un paisaje, de un gesto ... un poema ... una metáfora ... una imagen ... un trazo ... un color ... un sonido ...Y el Arte conecta con las zonas sensibles y creativas del ser humano a la vez que es su visión de la realidad sensible.
Este viaje interior posibilita el autoconocimiento y, en la interacción social, el conocimiento del otro, en su integridad, enriqueciendo la calidad de las relaciones. La experiencia del Arte aporta un sentido a la vida cotidiana, paliando vacíos y aumentando nuestra satisfacción, de modo que, socialmente repercutirá en una menor tensión y conflictividad social. Todo cambio en el individuo se refleja en la sociedad.
De este modo, el Arte, a través de su lenguaje profundo y universal, se convierte en una de las herramientas más poderosas para concienciar y promover el cambio, tanto a nivel personal como social, dado que, como expresión cultural de un pueblo, está profundamente enraizado en sus gentes.